Lo que te llevarás: una invocación de agente empaquetada en un slash command propio — el flujo que ejecutas cada semana se convierte en una línea para siempre, y dejas de reteclear el mismo envoltorio.
Cuando has invocado el mismo agente varias veces con el mismo montaje, el propio brief se vuelve el cuello de botella: estás tecleando «Usa el agente daily-content-draft con esta idea: …» por décima vez. La salida: empaquetarlo en un comando propio. Desde entonces es una combinación de teclas y un parámetro.
Un archivo markdown pequeño que Claude Code lee como atajo con nombre. Lo dejas en
.claude/commands/tu-comando.md (ámbito proyecto — vive en ese repo) o en
~/.claude/commands/tu-comando.md (ámbito usuario — vive en todos tus proyectos). El
nombre del archivo se convierte en el comando. Dentro escribes la plantilla del prompt, con
$ARGUMENTS como el hueco donde entra tu input al llamarlo.
/draft — el archivo lleva una cabecera con description y
argument-hint, y como cuerpo la invocación del agente
daily-content-draft sobre $ARGUMENTS (plan primero, ejecutar, listar los 3
archivos producidos con su gancho, y parar). Después, en cualquier sesión escribes
/draft mi post del viernes sobre despedir a mi primer empleado y todo el agente se dispara
— sin reteclear el envoltorio, solo el input nuevo.
/review — versión de proyecto para el lado ingeniero: invoca un agente
code-review-buddy sobre el diff actual de git, con el argumento opcional como área de foco
(«performance», «security»).
.claude/commands/)/review, /test-this,
/deploy-check.~/.claude/commands/)/draft, /inbox, /weekly-recap — cosas que van de
ti, no de este código.📏 Regla simple: si el comando depende de los archivos del proyecto → ámbito proyecto. Si depende de tu voz o tus hábitos → ámbito usuario. Y los slash commands son para la repetición — lo que solo tiene sentido una vez (auditorías puntuales, exploración) es simplemente un prompt.